Sísifo fue castigado por los dioses a subir una inmensa piedra por la ladera de una montaña hasta llegar arriba.
Cuando llegaba arriba de la montaña, la piedra caía rodando por la ladera y volvía al pie de la montaña.
Sísifo bajaba y volvía a subir la piedra hasta arriba. Cuando llegaba arriba, la piedra volvía a bajar…
Y así día tras día porque ese castigo era eterno….
Cuando llegaba arriba de la montaña, la piedra caía rodando por la ladera y volvía al pie de la montaña.
Sísifo bajaba y volvía a subir la piedra hasta arriba. Cuando llegaba arriba, la piedra volvía a bajar…
Y así día tras día porque ese castigo era eterno….
Camus reinterpreta el mito de Sísifo, según su tesis, el mismo hecho de saber que nunca lo logrará, el no tener esperanzas, lleva a Sísifo a sentir que su destino le pertenece y ahora, sin amo, experimenta la sensación de libertad durante aquellos períodos en que ha terminado de empujar el peñasco y aún no comienza a subirlo de nuevo, con lo que el descenso puede hacerse con alegría. Es decir, justamente la clarividencia que debía constituir su tormento, consuma al mismo tiempo su victoria. Camus termina su ensayo con la frase "hay que imaginarse a Sísifo dichoso", aparentemente salvándolo de su destino suicida.
Anteriormente, el castigo consistente en tener que realizar eternamente un trabajo inútil e inalcanzable, había sido entendido como la simbolización de la vana lucha del hombre por alcanzar la sabiduría. No obstante, para Camus representa más bien la metáfora del esfuerzo inútil e incesante del ser humano moderno que consume su vida en fábricas y oficinas sórdidas y deshumanizadas, haciéndolo sentir que su destino es estéril y fútil. En otras palabras, es filósofo existencialista cuestiona el valor de la vida y plantea la opción del suicidio.
El suplicio de estar condenado a realizar un trabajo repetitivo que se sabe inútil y sin ninguna esperanza de escapatoria, simboliza una de las mayores angustias existenciales contemporáneas inmersas profundamente en el inconsciente. Así, la fábula de Sísifo puede relacionarse, por un lado, con fenómenos tan actuales como los trabajos rutinarios representados también por Chaplin en Tiempos Modernos; las labores inacabables de una ama de casa; la frustración, la incertidumbre, la problemática de la auto-estima y del sentido de vida. Pero, también, se puede relacionar con darle al pueblo pan y circo (el que hoy podría ser la TV y la farándula), así como con no darle tanta educación, para que no sufra al percatarse de lo absurdo de su vida.
Hormigas
Hoy pensé que somos hormigas siguiendo un camino a ninguna parte, tomando decisiones con poca visión, sin perspectiva y, sobre todo, confiando en el instinto.
Siguiendo esa lógica evitamos con azar los malos pasos: cuando huele mal, cambiamos de rumbo; cuando se siente bien, seguimos en esa dirección. Y así, hasta que el gran piano de la muerte cae sobre nuestras cabezas y no nos da tiempo ni de caer en la cuenta de que no hay un objetivo final, solo ansias de caminar.
Pensé así porque me hoy me sentí mas hormiga que nunca.
Palabra de Sísifo.
La enseñanza de este mito es que nada va a permanecer eternamente. No hay nada que podamos hacer nosotros que no vaya a desaparecer.
Stephen Hawking revela su visión personal y convincente sobre la duda más grande de la humanidad – ¿quién o qué creó el universo en el que vivimos? La serie El Universo de Stephen Hawking recurrió a avanzadas técnicas de computación gráfica para mostrar la visión única e incisiva del mundo de Hawking. Ahora damos un paso hacia adelante en esta jornada, utilizando la física y la cosmología como herramientas para responder a las preguntas que inquietaron a los filósofos durante cientos de años.
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